Como una bofetada inesperada

Te recuerdo sentada en el alféizar. 
Llevabas puesto un camisón 
de tirantes estampado con flores. 
Fumabas mientras mirabas las montañas. 

Acabábamos de pasar la noche juntos 
en la habitación de un hotel. 
Yo salía de la ducha, despistado, 
somnoliento y feliz. 

Y te encontré
(para siempre). 

Como una revelación invisible. 

Como una bofetada inesperada. 

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