Digo mañana y pienso en ti
Yo soy un poeta. Nunca he tenido duda de ello. Escribo incansable con el anhelo de encontrar, aunque sólo sea, un verso que perdure en el tiempo. Con las palabras me protejo del estruendo y de la rabia. Digo mañana y pienso en ti. Convierto el tacto de tu piel en el sonido que provoca la punta del lápiz deslizándose a mis órdenes sobre el papel. No siento la necesidad de que la vida tenga un propósito. Me basta con encontrar un pequeño espacio entre el asfalto para horadar la tierra con mis raíces escuálidas.